La Ley en España establece que los únicos autorizados a realizar servicios de seguridad no uniformada son los detectives privados. Pero ¿por qué? ¿Cuál es la diferencia con los demás servicios?
Seguridad no uniformada vs cuerpos oficiales de seguridad
En primera instancia es importante entender el término “servicio de seguridad”, el cual reúne las actividades destinadas a proteger la integridad física de las personas o bien, cautelar el patrimonio de éstas, siempre y cuando se respeten las normas establecidas por la ley.
Por lo tanto, privado o público, uniformado o no, un cuerpo de seguridad se dedica básicamente a la protección de una persona o de un bien.
Sin embargo, encontramos algunas diferencias al pensar en la seguridad no uniformada y la seguridad oficial (con uniforme).
La no uniformada, sólo pueden ejercerla los detectives privados (según la ley española) y se utilizan cuando se busca “camuflar” al personal de seguridad, de manera que no sea evidente para el público y poder ejercer su función desde adentro, con discreción.
En cambio, la seguridad oficial (si bien también debe proteger) por el contrario busca tener una presencia visible, evidente, obvia. Por esto mismo es que utilizan uniformes y en vez de mezclarse entre la multitud y se ubican en puntos estratégicos en grupo. Ejemplo de esto son la policía, la guardia civil y los cuerpos de seguridad privada.
¿Cuándo se utiliza la seguridad no uniformada?
Se puede utilizar en cualquier situación, pero donde más puede verse es en grandes eventos, en hoteles, ferias nacionales o internacionales, en centros comerciales, etc.
La contratación de un servicio de seguridad no uniformada, como el que ofrecemos en Toxan Detectives, es útil cuando existe una gran afluencia de personas y la seguridad oficial puede perder un poco el control sobre el público y por ende necesita refuerzos. A partir de ello interviene el detective privado, que puede moverse entre las personas con total discreción y así, controlar lo que sucede y de existir alguna acción indebida, incorrecta o incluso ilegal, pillarla a tiempo.
